Sesión cuatro

 

Presentadores:

DIEGO ENRIQUE SERRANO GUZMAN
JUAN CARLOS FORERO SARMIENTO
LUZ MARINA TORRADO GOMEZ
NORMA CRISTINA SOLARTE VANEGAS
ANA KATHERINE TORO
MARIA FERNANDA SERRANO GUZMAN

Tema del Dia:

En el curso pasado, se hizo un breve resumen del balance hídrico y se mencionaron conceptos importantes como el índice de aridez, expresado este para Colombia. 

A manera de repaso, los temas tratados fueron:

En cuanto al balance hídrico:

El balance hídrico permite conocer la cantidad de agua que se dispone en una región.  Partiendo de este balance es posible determinar el índice de aridez de una región.

El índice de aridez es una característica cualitativa del clima, que muestra en mayor o menor grado la insuficiencia de los volúmenes de lluvia, es decir del total de agua que se recibe como precipitación, para mantener la vegetación. 

Podría decirse entonces, que es un indicador del nivel de agua disponible en las distintas regiones.  Por esta circunstancia suele llamarse también ‘déficit de agua’, como lo mencionamos anteriormente.

En cuanto al concepto católico del agua

El agua simboliza lo que Cristo y su salvación son para nosotros: Cristo es el "agua viva" que sacia definitivamente nuestra sed.  Se recordaron las abluciones con el agua, las cuales son muy comunes en otras culturas y religiones.  También se mencionó el sentido simbólico de lavarse las manos para indicar la purificación que el sacerdote más que nadie necesita o lavar los pies para expresar la actitud de servicio.

Para el tema de hoy, se hablará de la distribución del agua, la cual se encuentra presente en los cuerpos superficiales y subterráneos de este recurso.  Se hará mención a los ríos y a la distribución hidrológica, según un el Estudio Nacional del Agua 2010 adelantado por el Ideam. 

Audio de la sesión:

 

Libro de la sesión:

 

 

Dato Curioso

Hernando pardo Ordóñez, en septiembre 24 de 2008, en Vanguardia Liberal escribió que:

“….Cuentan algunos historiadores  que en aquellos terrenos donde hoy se encuentra Zapatoca, había una laguna de aguas abundantes visitada por bandadas de patos, sitio apetecido por los cazadores y que de allí proviene  el nombre del lugar: cazapato que luego se convirtió en Zapatoca.

En cambio otros, a la luz de la etimología  del lenguaje Guane, así lo interpretan: Za como noche, Pa como padre y Toca, alto del río, estas palabras forman la frase “sepultura del padre en lo alto del río”. 

Por allí llegaron colonos españoles, gentes de sanas costumbres, hidalgos campesinos que vieron en aquel pedazo de tierra árida  una zona parecida a su amada Castilla. Sus apellidos, Serrano, Solano Gómez, Díaz, Forero, Cortés, y otros como Acevedo, Plata, Rueda  y Ortiz , descendientes de españoles que han perdurado a través de los  años.

 

Zapatoca ha sido llamada Ciudad Levítica por el aporte humano a la Iglesia Católica….”

El arte también se expresa

En este espacio, se presentan las obras, canciones, poemas, ensayos y en general textos en donde se manejen temáticas respecto a la gran importancia de nuestro recurso hídrico.  En esta ocasión, se presenta un cuento de Pedro Pablo Sacristan Sanz titulado:  El rio Serio, disponible en el enlace: http://cuentosparadormir.com/infantiles/cuento/el-rio-serio. Con este cuento, Pedro Pablo nos enseña que siempre es mejor tener amigos y estar alegre, aunque tengamos inconvenientes.

“….Había una vez un río serio y solitario.  No recordaba cuándo, sin duda hacía mucho tiempo, había decidido que no quería aguantar nada ni nadie, y echó de sus aguas a peces, plantas y cualquier otro animal que encontró.

Y su vida pasó triste y solitaria durante muchos siglos.

Un día, una niña llegó a la orilla de aquel río con una pequeña pecera circular. Dentro estaba Escamas, su pececito más querido, a quien había dedicido dejar en libertad porque no podía acompañarle en su viaje a otro país.

Cuando Escamas cayó al agua, sintió inmediatamente la soledad de aquel río. Escamas trató de hablar con el río, pero éste, muy serio, sólo le invitó a marcharse. Escamas era un pececillo muy alegre, y no quiso darse por vencido. Preguntó y preguntó, y nadó y nadó, y finalmente comenzó a dar saltitos por el río...

El río, con los saltitos, comenzó a reir, pues le hacían muchas cosquillas, y en poco tiempo se sintió de tan buen humor que comenzó a hablar con Escamas.

Casi sin darse cuenta, antes del primer día se habían hecho muy amigos, y el río se pasó toda aquella noche pensando lo divertido que era tener amigos y lo mucho que los había echado de menos. Se preguntaba por qué nunca los tenía, pero no podía recordarlo.

 A la mañana siguiente, Escamas despertó al río con unos saltitos muy juguetones... y entonces el río recordó por qué había decidido ser un río tan serio: ¡tenía muchísimas cosquillas y no podía soportarlas!

 

Ahora recordaba perfectamente cómo había echado a todo el mundo el día que decidió que ya no iba a aguantar las cosquillas ni un día más. Pero al recordar lo triste y sólo que se había sentido durante años, se dio cuenta de que aunque tuviera sus pequeños inconvenientes, siempre era mejor tener amigos y tratar de estar alegre…..”